lunes, 5 de julio de 2010

Londres día 1 - 02 de Julio de 2010

Esta mañana ha sonado el despertador a las 4 de la mañana para recordarnos que nuestro tempranero vuelo a Londres salía a las 6:30. 


Así que tras quitarnos las legañas, dejar la casa en condiciones para la vuelta y recorrer unos cuantos kilómetros en coche nos hemos plantado en Barajas ligeramente pillados de tiempo.
Unas carreras, los tradicionales controles de seguridad y un poco de nervios han sido nuestros últimos compañeros en Madrid hasta coger el avión.


Y ya está, acababa de comenzar el viaje. Atrás quedaban meses de pequeños preparativos y nos esperaban los resultados, la experiencia real.


A las 7:45 hora de Londres con diez minutos de antelación sobre la hora prevista, nuestro avión tomaba tierra en Stansted un lugar donde en boca de nuestros compañeros de vuelo 'sólo se ve campo y ni una sola ciudad', allí apartados de la mano de Dios y con un sol que parecía darnos la bienvenida, pasamos con mayor o menor celeridad los trámites de inmigración y nos enfrentamos a nuestra primera prueba en territorio inglés, obtener billetes para Londres.  Prueba superada con éxito notable (si ya sé que esta era de las fáciles, pero hay que estar ahí con nervios y dudas incluidas)


Con el buen sabor de boca de un trabajo bien hecho, nos dirigimos a desayunar durante el tiempo que teníamos hasta la salida de nuestro autobús. Tras reparar fuerzas emprendimos de nuevo la marcha y gracias a un poco de suerte pudimos coger el bus 20 minutos antes, tiempo que nos  iba a hacer falta ya que hasta la estación victoria el tiempo aproximado del viaje era de 1h 45m, aunque largo el recorrido nos proporcionó, por otro lado, una aproximación muy interesante a la ciudad pasando de los tranquilos y singulares barrios de las afueras hasta las bulliciosas calles del centro. Viendo la variopinta jungla urbana de esta ciudad que incluye desde rabinos en tiendas kosher a millonarios kuwaitís conduciendo su bugatti veyron como si tal cosa, abarcando todo  el espectro de rangos sociales, credos y razas que uno pueda imaginar.
Otro pequeño detalle del paseo en autobús fueron las sensaciones que produce ver conducir al revés, para cualquier conductor experimentado ver como se toma una rotonda al contrario de lo que te pide el cuerpo es cuanto menos singular.


El caso es que por fin sobre las 11:00 de la mañana habíamos llegado a la estación Victoria y pisábamos por fin suelo Londinense. Antes que nada nuestro objetivo era deshacernos del engorro de las maletas y eso implicaba acercarnos hasta los apartamentos que habíamos reservado en la zona de South Kensington, así que enfilamos directos la estación de metro, cuyo hall a esas horas estaba abarrotado de turistas como nosotros, dispuestos a probar nuestras flamantes Oyster Cards. Resultó una experiencia agridulce ya que aunque las tarjetas son un gran invento y muy fáciles de utilizar, la inexperiencia nos granjeó algún momento incómodo. (Para quien no la haya usado nunca y pretenda hacerlo un solo consejo, cuando vayáis a acceder al transporte o a recargarla mantenerla apoyada suavemente sin moverla en las superficies de lectura os ahorrareis quebraderos de cabeza) 


Sin más novedades, cogimos en metro hasta la estación de Gloucester Road y desde allí con sólo algún problema menor de orientación y un ligero paseo llegamos a los apartamentos Aston.


Las habitaciones resultaron relativamente pequeñas pero acogedoras. Entre los valores positivos del alojamiento destacan la comodidad de las camas y un ambiente muy tranquilo que permite descansar a pierna suelta. Como punto negativo destacaría el baño que a todas luces resulta pequeño e incomodo.




 Una vez instalados decidimos hacer algo de compra pensando sobre todo en los desayunos. Esto nos permitió conocer la cadena Tesco express, pequeños supermercados abiertos las 24 horas.


Tras la compra de comida empezamos realmente nuestra visita a la ciudad, así que porque no continuar de compras visitando Harrods. 


Para aquellos que no habían estado antes fue  una experiencia singular y es que resulta realmente asombroso el  nivel a al detalle y la sofisticación de sus gamas de productos desde su increíble sección de comestibles hasta la sección de bolsos. 


Saciada nuestra vena consumista abandonamos  los grandes almacenes y nos dirigimos rumbo al palacio de Buckingham. Ya cerca del palacio decidimos pararnos a comer y a recargar un poco de energía. Más por suerte que por talento y tras un larga caminata nos decidimos por el Bumbles Restaurant. 


La decisión fue un rotundo éxito, comimos de menú por un precio básico (sin incluir servicio ni bebidas) de 10 libras que incluía un tradicional plato de fish & chips del que disfrute mucho.


Cargados de nueva energía, abandonamos el restaurante para dirigirnos al palacio. Solo un ligero paseo para plantarnos ante la casa de su majestad Isabel II. 


El edificio clara réplica de Versalles como otros palacios europeos, no llama tanto la atención como sus particulares guardias. Ejercimos un rato de típicos turistas realizamos nuestra fotos en la plaza frente a la entrada y continuamos nuestro paseo hasta el próximo objetivo.




Bajamos a Westminster atravesando los parques que rodean el palacio. El gentío era considerable entre turistas y locales, pero era pobre comprado con la cantidad de aves que habían hecho del pequeño espacio verde su cuartel general. 




Al salir del remanso de paz que suponía el parque  chocamos con el ambiente y ajetreo  que emanaba de toda la zona circundante al parlamento y a su famoso reloj el Big Ben. 




Estar frente a un icono que conoces desde hace mucho tiempo pero nunca habías podido contemplarlo de cerca con tus propios ojos suele ser una experiencia altamente gratificante y en este caso la enorme torre de reloj símbolo inequívoco de Londres no decepciono. 






Con esa ilusión cumplimos con las fotos de rigor y, prometiéndonos una nueva visita, cogimos el metro para poder acercarnos al museo británico. Posiblemente el mejor museo arqueológico del mundo.





Aunque se trata de una  verdadera joya, el largo día había mermado nuestras fuerzas, así que realizamos una visita corta y vimos sólo un poco de las excelentes colecciones que el museo posee.






 Centrándonos tan sólo en  las piezas clave cómo la piedra de Roseta o los frisos del Partenón. Tras la visita relámpago tomamos un respiro en los exteriores del museo. A esas alturas de la jornada las caras de cansancio eran más que evidentes, pero aún había que regresar al apartamento.


Así que la mejor manera que encontramos fue continuar por Oxford Street, un rato andando para poder ver el Soho y algunas de las muchas tiendas de moda que flanquean la calle y después en autobús a fin de no acabar con las pocas fuerzas que nos quedaban, mientras seguíamos ojeando el fluir de la ciudad. Al ser viernes por la tarde no pudimos evitar encontrarnos metidos en medio de la aglomeración que en Oxford Circus alcanzaba su punto álgido. Aún con todo considero que fue una experiencia reveladora del verdadero bullicio de una gran urbe como es Londres y creo que me acordaré por mucho tiempo de las increíbles escenas de tráfico que se producían entre los taxis-bicicleta, los autobuses y el resto de tráfico rodado.





De vuelta en el apartamento pudimos tomar un merecido descanso hasta la hora de la cena, ya que a pesar de todo lo acumulado nos podían las ganas de seguir viendo cosas.
Nuestra salida nocturna se enfocó a Picadilly, donde nos pudimos encontrar con los famosos anuncios de neón, la estatua de eros y sobre todo la gran cantidad de gente joven que establece en esta plaza su principal referencia para salir. Creo que no tengo fotos donde se vean claramente esas tropas de adolescentes a la búsqueda de la diversión que promete el fin de semana.



Paseando un poco por los alrededores dimos con el barrio chino y se decidió que podía ser un buen sitio para cenar, mi hermano se decantaría por un pequeño restaurante oriental galardonado con una estrella Michelin, donde pudimos disfrutar de una fantástica cena. 






Con eso dimos por concluido el día y nos retiramos al apartamento pensado que a la mañana siguiente nos espera mucho más.

lunes, 31 de mayo de 2010

Kilómetro 0 - Londres 2010





Epígrafe poco acertado por 2 motivos. Uno, que no es mi primera visita a Londres y eso hace que mis valoraciones previas al viaje tengan algo de subjetividad y segundo porque mi participación ha sido bastante pobre en la organización. Aún así intentaremos contar como se preparó este viaje para cualquiera que quiera visitar Londres.

  • -          Transporte:
Avión: El proceso de selección de vuelo lo realizó mi hermano, pero a grandes rasgos siguió una mecánica muy parecida a la de anteriores vuelos. Punto uno, consultar en las webs de mayoristas. Dos, con la relación de compañías acudir a las páginas web particulares. Tres, terminar eligiendo aquella que en fecha, hora y precio se ajusta más a tu disponibilidad y bolsillo. En este caso para vuelos a Londres desde España las principales compañías que operan son las Low-cost Ryan Air y Easy Jet, así como las nacionales Iberia y British Airways.

 


Quiero añadir una nota acerca de las low-cost y el precio inicial. Se debe tener en cuenta que sobre el primer valor que os marca la compañía es muy posible que tengáis que abonar un sobreprecio si lleváis equipaje aparte del de mano, si pagáis con tarjeta de crédito, si queréis preferencia en el embarque, si no lleváis impresa la tarjeta de embarque desde casa,… Imagino que cualquiera que haya viajado alguna vez en alguna aerolínea de bajo coste conoce todos estos pequeños inconvenientes, pero aún así recuerdo que hay que ser consciente de este detalle cuando se quiere comparar las tarifas de unas compañías con otras.



Otro pequeño punto de estas aerolíneas es que en algunas ciudades no operan en aeropuertos principales sino secundarios, cómo es el caso de Londres, y que estos están más alejados de las ciudades. Eso supone en general más tiempo y dinero en los enlaces. Aún con todos los peros, la compañía low-cost seguirá siendo en general más económica, pero no tanto como para no sopesar la otra opción.  Así que si no os importa viajar sólo con el equipaje de mano, os da igual el sitio que os asignen, hacéis la facturación online y luego no os importa tardar un poco más hasta el centro de la City, las compañías de bajo coste os resultaran perfectas, si no os recomiendo sopesar con calma ambas opciones.



En nuestro caso, a través del portal rumbo, elegimos volar con Ryan Air con sólo dos cargos extra, el de pago con tarjeta y un seguro de anulación contratado con el portal intermediario. Cada billete de ida y vuelta nos costó unos 100 euros, pero si buscáis con antelación y no optáis por fechas punta podéis encontrar mejores ofertas.

Los enlaces:


   Transporte interior: Como vamos directamente Madrid-Aeropuerto-Londres y Londres-Aeropuerto-Madrid esta reseña queda un poco huérfana. Realmente no hemos mirado nada o casi nada sobre el transporte en el interior del Reino Unido con la salvedad de los enlaces del Aeropuerto con Londres. Así que de eso hablaremos un poco.

 Londres está servido por 5 aeropuertos, 4 de ellos con carga de vuelos internacionales y otro de carácter local. Los 4 grandes son Heathrow, Gatwick, Lutton y Stansted y el pequeño es el London City Airport. Sólo el London City y Heathrow tiene conexión con el metro de Londres, además de trenes y autobuses. Gatwick y Stansted conectan directamente con la ciudad a través de autobuses y/o servicios express de tren y Luton tiene autobuses directos y un servicio Shuttle entre la terminal y la estación de trenes que conecta con la ciudad. Los precios por trayecto oscilan entre las 2-8 libras de los easybus, hasta las 24 en primera clase del Stantsted Express. Los tiempos de tránsito van desde los 15 minutos del Heathrow Express hasta una hora y cuarto (sin atascos) del autobús desde Stansted.


Para más información os dejo los siguientes enlaces:



Transporte Urbano: El transporte urbano de Londres cuenta con una extensa red de metro, autobuses, trenes e incluso tren ligero (DLR) que permitirá al visitante que lo necesite desplazarse de un lado a otro de la gran urbe sin ningún problema. Si bien los precios por un único desplazamientos son relativamente caros comparados con otras capitales, la existencia de pases diarios como la travelcard o la más reciente tarjeta oyster card, lo vuelven mucho más asequible y cómodo de utilizar. 


 La oyster card es una tarjeta sin contactos ni banda que ha sido ampliamente impulsada por el ayuntamiento. Es de tipo prepago y descuenta la tarifa automáticamente con sólo pasarla al inicio y final del trayecto en metro o tren y al inicio de la ruta en los autobuses, eligiendo siempre la menor de las disponibles para el usuario y limitada a un tope diario. Esperemos que gracias a ella ahorre con respecto a mi última visita donde mi desconocimiento me costó caro en el sentido literal de la palabra. Si alguno le interesa se puede obtener allí en taquillas de metro y puntos autorizados o antes de viajar la podéis conseguir en portales de turismo como visitlondon o en la web del transporte de Londres y os la mandan a casa.


Enlaces:



  •           Alojamiento

   Como toda gran urbe moderna Londres cuenta con una extensísima gama de alojamientos para todos los presupuestos. Apartamentos, albergues, sus particulares bed&breadfast, hoteles asequibles y por supuesto hotelazos de gran lujo.
Podéis buscar aquel que por su encanto, su localización, su precio, etcétera mejor se adapte a vosotros. La parte difícil está en poder comparar la inmensidad de información disponible en la web donde cada portal, como ‘destinia’ o ‘booking’ entre otros, suele ofrecer su propio abanico de hoteles y ofertas. Estas a priori, desde tu ordenador, no son claramente comparables ni siquiera acudiendo a los comentarios de los usuarios.


Por eso mi consejo es que primero se haga una valoración de lo que necesitáis en el alojamiento (cantidad de camas, cercanía a un determinado lugar,…) os plantéis la horquilla de dinero que es consecuente gastar y con esos datos claros empecéis vuestra búsqueda. Obtendréis una selección menos abrumadora con la que trabajar y os facilitará la decisión. De todas maneras, y esto es aplicable a todos los Km0, nunca sabes que resultará hasta que te encuentres allí, pero por algo hay que empezar.


Para nuestro viaje había que tener en cuenta que éramos 5, que necesitábamos al menos 3 habitaciones en un hotel convencional, que mi padre no tenía intención ninguna de ir a un albergue o similar y que por supuesto queríamos un alojamiento que estuviese bien localizado. La solución por la que optamos fue un apartamento para 5 en la zona de South Kensington que permitía llegar a una solución de compromiso asequible. 2 noches 5 personas por 650€


Enlaces:


  • -          Visitas

       Londres ha sido la capital de un extenso imperio colonial, vio nacer  y crecer las revoluciones industriales, sus científicos dieron vida a la ley de la gravedad, determinaron los husos horarios que hoy día utilizamos todos y en sus teatros se escucharon por primera frases como ‘ser o no ser’.



Si algo no le podía faltar a una ciudad así, son cosas para mostrar a cualquier visitante con un mínimo de curiosidad, la lista es inmensa y diferente para cada viajero, pero trataremos de repasar un poco algunas de las más reconocidas. No hay que olvidar de todas formas, que para disfrutar de la visita a una ciudad no solo hay que tener en cuenta monumentos y museos sino todo aquello que permite sentir el pulso o vida de una ciudad. Eso implica restaurantes, parques, gastronomía, musicales y un largo etcétera.



Sacado de wikitravel tenéis un resumen de los principales atractivos turísticos de la ciudad:

Entre las principales atracciones de Londres, cabe destacar la Torre de Londres, las Casas del Parlamento con su Big Ben, Trafalgar Square, Abbey Road, la Abadía de Westminster, Parliament Square, Tower Bridge, Hyde Park, Regent's Park, The Mall, el Palacio de Buckingham, la Catedral de San Pablo, Piccadilly Circus o el Castillo de Windsor.

Entre los museos cabe destacar:    

Museo Británico, Museo de Ciencias, Imperial War Museum, Museo de Historia Natural, Museo Marítimo Nacional y Real Observatorio de Greenwich, National Gallery, National Portrait Gallery, Tate Modern, Tate Britain, Victoria and Albert Museum



Simplemente pasear por sus céntricos barrios de Westminster y la City se convierte en un gran atractivo para los sentidos. Millones de personas de todas las procedencias se mezclan en un ir y venir frenético, pero al tiempo uno puede disfrutar de la oferta de ocio que ofrecen miles de pubs, decenas de teatros, cientos de parques, mercados como Covent Garden, la vida nocturna y las zonas comerciales del West End (donde se encuentran dos de las más conocidas vías de Londres: Oxford Street, Regent Street y Piccadilly Circus), tiendas de lujo en Knightsbridge, Kensington High Street y Bond Street (donde se encuentra Harrod's, Burberry's, Gucci, Coco Chanel, Dolce & Gabbana o Carolina Herrera).


El complejo de negocios de Canary Wharf, inaugurado recientemente en las antiguas Docklands (tierras de los muelles), cerca de Greenwich, es otro de los atractivos turísticos de la ciudad y prueba de la vitalidad económica y financiera de la ciudad. Esta zona, en la que trabajan casi 100.000 personas, cuenta con algunas de las torres de oficinas más modernas y altas de Europa y es aquí donde se encuentra el edificio más alto del Reino Unido: One Canada Square (235 metros) con 50 pisos y popularmente conocido como Canary Wharf Tower, el cual es visible desde la mayoría del suroeste londinense. Un tren automático (sin conductor), llamado Docklands Light Rail (DLR), une el complejo con la City, Greenwich, Lewisham, Stratford y el London City Airport.

Enlaces:

http://es.wikipedia.org/wiki/Londres

jueves, 13 de mayo de 2010

Kilómetro 0 - Japón 2010





 Después de una extensa búsqueda por la red y de un duro pero satisfactorio proceso de elaboración, aquí expongo el proceso que seguí, la filosofía que hay detrás de algunas de las decisiones y enlaces de interés que fui encontrando durante la aventura de preparar este viaje.

  •           Transporte


Avión: Punto de inicio para la mayoría de viajes. Tras unos cuantos  a las espaldas me he acostumbrado a una rutina más o menos fija a la hora de seleccionar los vuelos. El primer paso es consultar un gran portal de viajes como Rumbo o Edreams, para valorar en las fechas del viaje, precios aproximados y compañías que realizan el trayecto. Lo segundo es pasar a buscar directamente en la página web de la compañía. Finalmente con toda la información recogida y las ideas claras sobre tu propio calendario decidir la mejor opción.


En el caso concreto de este Km. 0  la decisión final fue contratar los vuelos con Aeroflot a través del portal Rumbo ya que a pesar de las comisiones ofrecía mejor precio en todos los rangos de fechas. Sin embargo en mis primeras búsquedas eran compañías aéreas chinas o incluso árabes las que ofrecían mejores resultados.

Enlaces:  Mayoristas: www.rumbo.es, www.edreams.com
                             www.amadeus.net 
              Compañía aérea:   www.aeroflot.ru    
              Aeropuertos: http://svo.aero/en/,
                              www.narita-airport.jp/en/

Transporte interior: Sobre el papel, en Japón la mejor opción para combinar la rapidez, y una razonable comodidad, es sin duda el tren. La pega sin embargo está en el coste, ya que si quieres realizar tres o cuatro trayectos entre algunas de las principales ciudades, es fácil que alcances una cifra igual o superior a la del billete de avión. Afortunadamente, para los ‘gaijin’ o extranjeros existe una opción bastante interesante, el Japan Rail Pass. Es una tarjeta perteneciente a la red  de ferrocarriles nacionales (JR) que permite un uso prácticamente ilimitado del tren durante un tiempo determinado. En la actualidad se pueden encontrar bastantes modalidades en cuanto a su duración (7, 14 ,21 días), su cobertura (todo Japón, solo el este o sólo la zona oeste) rango de edad y calidad del asiento. Independientemente de la opción,  a poco que uno se desplace por el país se convierte en la opción más económica.

Una nota importante sobre el tren en Japón es que su red está cuajada de empresas privadas, las cuales tienen sus propias vías, sus propios billetes y sus propias tarifas. No suele pasar en las grandes rutas nacionales, pero es muy común que en el transporte regional a algunas ciudades solo lleguen líneas privadas o se solapen de las dos.



Más información sobre el Japan Rail Pass y el sistema ferroviario japonés la podéis encontrar en los siguientes enlaces:

Enlaces: Japan Rail Pass: www.japanrailpass.net
             Japan Railways: www.jreast.co.jp/e/index.html,
             Algunas empresas privadas: www.odakyu.jp/english/,
            www.keisei.co.jp
             Planificación de tren en Japón:
             www.hyperdia.nethttp://japanize.jp/railwaymap.html,


A pesar de todas las bondades del tren a ciertos lugares por su dificultad de acceso o por lo difícil de la combinación, la mejor opción y a veces la única será el autobús. Un medio de transporte que para los extranjeros desde el país de origen se vuelve engorroso de planificar y prácticamente imposible de reservar con antelación a menos de que se sepa japonés, ya que es difícil encontrar referencias en inglés y muchas de las reservas telefónicas, solo son en japonés.



Si queréis juzgar por vosotros mismos podéis mirar estos enlaces:


Transporte urbano: Obviamente si el coche o el autobús no eran opciones muy viables a nivel nacional, dentro de la urbe esto se magnifica. De esta manera  parece que nuestras armas más útiles serán el metro y las líneas de cercanías. Y he aquí un dilema porque a pesar de contar con magníficos planos de las redes de transporte desde el salón de casa, todos los comentarios que he leído me inclinan a pensar que los tránsitos, el coger el tren adecuado de la línea adecuada y pagar bien la tarifa correspondiente no es algo particularmente sencillo. Pero todo se verá.

              www.tokyo-subway.net/english/














  •           Alojamiento 

En Japón se combinan lo más diversos alojamientos, desde los tradicionales ryokan con baños termales donde se puede saborear el autentico espíritu japonés, hasta los más modernos hoteles capsulas creados para compaginar las largas jornadas laborales y el poco espacio que concede la gran urbe, pasando por cualquiera de las cadenas hoteleras al más puro estilo occidental o lo albergues juveniles para mochileros. Un amplio abanico de ofertas que permite adecuar prácticamente cualquier bolsillo a la agenda de viaje que se escoja. O eso al menos es lo que nos cuentan las guías, pero a la hora de la verdad, ¿conseguiríamos desde el ordenador de casa algo que se ajustase a nuestras necesidades? En nuestro caso necesitábamos alojamientos baratos y con una situación más o menos estratégica que nos facilitasen recorridos a pie por las ciudades. Así que manos a la obra.



En Tokio en primer lugar optamos por consultar los albergues de la red HI que tan buen resultado nos habían dado en ocasiones anteriores y encontramos dos que se podían reservar por internet y ofrecían situaciones interesantes. Uno situado en las estribaciones del Yoyogi Park (cerca de Harujuku y Shibuya) y otro a la orilla del rio Sumidagawa en el distrito de Asakusa (cerca de Akihabara  y Ueno). Pero he aquí que apareció un problema, en las fechas de nuestra estancia la disponibilidad era muy limitada. Algo normal si pensamos que ofrecen alojamiento por un precio muy barato y disponen de una capacidad bastante reducida.  De las 5 noches previstas solo pudimos reservar 3 así que había que seguir buscando.



El siguiente de nuestros alojamientos en Tokio surgió por capricho particular, ya que desde que me entere de la existencia de los hoteles capsula tenía la enorme curiosidad de probarlos y viendo el programa callejeros viajeros de cuatro, nos brindaron en bandeja el nombre de uno que tenia buen aspecto, el Green Plaza Shinjuku. Era perfecto para rellenar al menos uno de los huecos y tras una breve búsqueda en la red dimos con un portal que permitía la reserva. El precio era muy asequible y la localización era perfecta. Instantes después ya teníamos 4 de 5 noches resueltas.



Aún faltaba por arreglar una noche de estancia y aunque surgieron opciones tal vez mejores me empecine en buscar algo por Shibuya, cerca de donde nos había fallado la reserva del primer albergue. Después de bastante mareo en Internet dimos con la red de hoteles Mets pertenecientes a la compañía Japan Railways y que por tanto ofrecen situaciones estratégicas cerca de las principales estaciones de tren. Aunque el coste era mayor que el de los alojamientos anteriores seguía siendo muy razonable y la localización, a pocos metros de uno de los cruces de peatones más singulares del mundo, de las mejores del viaje. Sin dudarlo demasiado reservamos el hueco que faltaba por cubrir en nuestra agenda de Tokio.

Quedaban 4 noches, 3 destinadas a nuestra estancia en Kioto y una a la escalada del Monte Fuji. 

Para Kioto volvimos a probar con los albergues de HI pero el único cuya situación nos convencía no se podía reservar por internet. Primera aproximación fallida y no teníamos plan B, así que de nuevo tocaba buscar en la red y confiar en nuestra intuición. Echamos mano del portal Tripadvisor y tras rebuscar un poco entre las opciones encontramos un hotel estilo ryokan, con suelos de tatami, futones y demás, que estaba muy cerca de la estación tren, en pleno corazón de Kioto. Nos pareció perfecto así que ya algo cansados de búsquedas reservamos las tres noches allí y dejamos sólo en el tintero la noche en la montaña.

Los albergues de montaña de las rutas de ascenso al monte Fuji abren el plazo de reserva unos meses antes para evitar problemas ante la avalancha de gente que acude en verano, pero para nuestra desgracia esta sólo se puede realizar en japonés. Como por ahora tenemos una manifiesta incapacidad para mantener una conversación provechosa en dicho idioma tuvimos que desistir y confiar, con espíritu aventurero, que el día que vayamos nos acompañe un poco de suerte y podamos encontrar alguna plaza para dormir.  

Si alguien se anima, parece ser que el mejor preparado para los extranjeros es el Fujisan Hotel en la octva estación con 500 plazas distribuidas en 2 edificios.

Nota: Nosotros, por motivos de agenda, al final vamos a eliminar la noche en el albergue de montaña. Subiremos y bajaremos en el día, para poder descansar en la cercana localidad costera de Shizouka donde tomaremos el descanso del guerrero en el hotel Abant. Nuestra intención es poder salir temprano para poder acudir al Gion Matsuri en Kyoto. La localización se eligió con el horario del tren bala en una mano y los de los autobuses al Fuji en la otra, era una localización intermedia, en una ciudad grande y que nos cuadraba en la agenda. El hotel se reservó prepago en la web de Japanican, que pertenece a la agencia JTB y permite encontrar hoteles y contratarlos en inglés, prácticamente en cualquier localidad de Japón.

Enlaces de utilidad para la búsqueda de alojamiento:

Mayoristas en Internet: http://destinia.com/home/eswww.tripadvisor.com , www.booking.com
Especifico de Japón: www.japanican.com
Portales de albergues: www.hihostels.com , www.hostels.com , www.hostelworld.com
Cadena de hoteles de JR: http://hotel.eki-net.com/e/index.html 

  •           Visitas


Obviamente la idea es que la mayor parte de la gracia del viaje no esté en el transporte ni en el alojamiento si no en la visita en sí.  La gente, la ciudad, los museos, la comida y un largo etcétera forman un conjunto que al final de la estancia dejará una huella indeleble en el espíritu del viajero. Pero antes de partir sólo tenemos una ligera noción de lo que nos podemos encontrar, una idea formada a través de los iconos de la cultura que hemos visto en el cine o en un reportaje, que hemos podido leer en una guía o en un libro o incluso de las que hemos oído de anteriores viajeros. Sea como fuere se termina estableciendo un vínculo con aquellas cosas que deseas visitar y aquellos lugares que por su encanto, por su exclusividad o por cualquier otro motivo racional o irracional, crees que no puedes dejar de ver.



 Y de eso trata este epígrafe de los lugares que queremos visitar y nuestra planificación previa al viaje.

Antes de plantearme siquiera volar a Japón ya soñaba con visitar la torre de Tokio, cruzar por el paso de peatones de Shibuya, comer soba en un puesto callejero, poder fotografiar el reverencial Fuji, ver los neones luminosos de shinjuku, dormir en un tatami, bañarme en unos baños termales,… Una agenda que ya estaba llena y que después de consultar guías y páginas web se ha convertido en inabordable.



 Pero centrémonos en lo concreto, Tokio, Kioto y el monte Fuji serán los puntos de partida, a partir de ahí se nos presentan posibilidades de visitar algunas ciudades colindantes como Nikko, Hakone, Osaka, Nara o Yokohama. A día de hoy no esta todo cerrado pero si bastante limitado con las noches de hotel reservadas y no demasiado margen para cambiarlas, además ciertas visitas que había que reservar con mucha antelación como las del museo Ghibli o la del palacio imperial de Kioto, ya están fijas y nos encorsetan un poco más si cabe.



Dentro de los destinos seguros he hecho una pequeña lista de las cosas que a priori nos llaman la atención y he omitido hacer más referencias al monte Fuji ya que este tiene su propia entrada en el blog.
Algunos de los principales atractivos dentro de Tokio (e incluyo algunos barrios) son: Lonja de Tsukiji, universidad de Tokio, torre de Tokio, Akihabara, Templo Meiji, parque Yoyogi, templo Senso-ji  (o Asakusa Kanon), museo Edo-Tokio, Roppongi Hills, Odaiba, puente arcoíris, Shinjuku y su barrio rojo, Asakusa, jardines del palacio imperial, museo Ghibli, parque Inokhasira, el cruce de Shibuya, Ginza, Tokyo Dome,...



Algunos de los grandes atractivos de Kioto: patrimonios de la UNESCO como el pabellón dorado, el templo Kiyomizu-Dera o el templo Nishi-Hongan-ji, el castillo Nijo, el palacio imperial de Kyoto, el distrito de Gion o distrito de la Geishas, el paseo de la filosofía,...

Una representa el pináculo de la modernidad y la otra la reminiscencia del Japón medieval. Esperamos que entre estas ciudades tan diferentes en concepto y ese algo más que encontremos en el camino podamos disfrutar de una rica experiencia de Japón.

Para que seleccionéis vuestras propias visitas recomiendo visitar:

Para ambas ciudades: http://wikitravel.org (especialmente el portal en inglés que es mucho más completo)
Kioto: http://www.kyoto.travel/ ,  http://www.pref.kyoto.jp/visitkyoto/en/
Tokio: http://www.yes-tokio.es/ , http://www.tourism.metro.tokyo.jp/spanish/
Monte Fuji: http://www17.plala.or.jp/climb_fujiyama/

  •           Información general




Por último quería añadir unos cuantos enlaces que traen todo tipo de información útil de Japón, climatología,  costumbres, horarios, frases útiles y toda la información necesaria para que el viajero se haga una buena idea de lo que se va encontrar.

También he incluido el enlace a la embajada japonesa en España, por si se necesitará realizar algún tramite.



Embajada de japón: http://www.es.emb-japan.go.jp/